Fieles siempre sin reblar
El partido se puso de cara muy pronto con el gol de cabeza de Camacho y el sueño se palpaba en el graderío del Alcoraz, que estaba a rebosar. Pero llegó la jugada clave del partido. Un centro desde la derecha rematado por Pierini tras una mala salida de Falcón se colaba en la portería y Sorribas la salvó en el último momento con la mano. Penalty y lío con la expulsión. Primero expulsa a Rodri y cuando ya se iba a duchar, el arbi rectifica y manda justamente a Sorri al vestuario. Falcón había estudiado a Dani, el encargado de lanzar el penalty, y sólo falto suerte para pararlo pues se le coló por debajo del cuerpo. Minuto 44 de la primera y el empate en el marcador reflejaba el abatimiento de los oscenses.La segunda parte no pudo ser la de la heroica y, con uno menos en el campo, los jugadores dieron todas sus fuerzas hasta el último aliento que los condenará a seguir en la misma categoría. Falcón aun tuvo tiempo de parar un penalty al verdugo anterior y dejarlo con la sensación de que suben a Segunda pero habiendo dejado en el camino a un Huesca ganador. Pero este es fútbol. Pitido final e invasión verdiblanca en el campo.
Lectura final, gran temporada del Huesca que ha demostrado que es un grande de la categoría y que peleará desde el inicio del campeonato por lograr el ansiado ascenso. Tocará pelear un año más en la categoría de bronce pero con la certeza de que el bloque conseguido por el míster es capaz de dejar en la cuneta al equipo que se ponga por delante. El Cordoba ha podido con el Huesca pero no ha demostrado ser un rival mejor ni mucho menos. El premio es excesivo para los andaluces que se han escudado en tres acciones individuales para asaltar el ascenso.
Al año que viene Valdés seguirá con sus galopadas imparables, Robert, Suarez, Roldán y Rangel, seguirán incansables, Rodri, Roberto y Tito pondrán los goles, Rigo seguirá siendo el líder de la defensa (su ausencia en los palyoffs ha sido clave), Falcón será el muro que ha demostrado ser, Sorribas seguirá dando muestras de su clase y Camacho pondrá toda su clase sobre el tapete como de costumbre. La sensación final es dulce y me quedo con la esperanza de que al año que viene se conseguirá. Vaya que si se conseguirá.
































